El corte con láser de fibra es el método de troquelado más utilizado en la fabricación de chapa. Utiliza un haz de láser de alta densidad de energía que incide sobre la lámina, provocando la fusión o vaporización instantánea en el punto de impacto, mientras que un gas auxiliar a alta presión expulsa el material fundido, logrando así el corte de la lámina. Dado que el punto del láser es extremadamente pequeño y la energía está altamente concentrada, el corte es estrecho y la zona afectada térmicamente (ZAT) es mínima, resultando en una superficie de corte lisa. En la gran mayoría de los casos, no es necesario un desbaste secundario y la pieza puede pasar directamente a los procesos de plegado y soldadura.
Descripción del proceso
Utilizamos láseres de fibra de alta potencia combinados con un sistema de seguimiento por capacidad para mantener una distancia constante entre la cabeza de corte y la superficie de la lámina, garantizando una altura de corte uniforme en todo el área. Antes del corte, realizamos una optimización de nido (nesting) mediante software de trazado CAD, incluyendo corte de bordes compartidos y conexiones mínimas, para maximizar la tasa de aprovechamiento del material bajo la premisa de mantener la rigidez de la pieza. El proceso de corte es controlado por un sistema de comando numérico computadorizado (CNC) de alta precisión de repetibilidad, lo que lo hace ideal para la producción de lotes consistentes.
Parámetros de capacidad
- Materiales aplicables: Acero al carbono, acero inoxidable, lámina de aluminio, lámina de cobre
- Grosor de lámina: 0.5 – 6.0 mm
- Área máxima: 1500 × 3000 mm
- Precisión de corte: ±0.1 mm, ranura de corte estrecha y mínima deformación
- MOQ mínimo: Desde 1 pieza, apto para prototipos y lotes en masa
Puntos técnicos
La clave de la calidad en el corte láser reside en la selección del gas y la correspondencia de parámetros: para cortar acero al carbono, se utiliza oxígeno para asistido la combustión y aumentar la eficiencia; para acero inoxidable y aluminio, se emplea nitrógeno para protección, evitando la oxidación y oscurecimiento de las aristas. Para láminas delgadas, reducimos la potencia y aumentamos la velocidad para suprimir la zona afectada térmicamente; para láminas gruesas, adoptamos un modo de avance por capas y pulsado para garantizar la verticalidad del corte. Al trabajar con tablas de agujeros densos, reservamos conexiones mínimas y pausas de enfriamiento para evitar que las piezas caigan o se deformen debido al calor.
Aplicaciones típicas
Preguntas frecuentes
La zona afectada térmicamente en el corte láser es muy reducida y, durante el trazado (nesting), dejamos conectores y bordes de proceso en las piezas. Dentro de los rangos normales de espesor, la deformación se puede controlar en menos de 0.2 mm, lo cual no afectará al plegado y la soldadura posteriores.
Cuando los parámetros no corresponden al material, pueden aparecer pequeños rebabas en el corte. Hemos establecido una biblioteca de parámetros para cada tipo de material y espesor, y además de un proceso de desbastado de rebabas, las piezas que salgan de fábrica no presentan bordes agudos peligrosos.
Sí. El cobre y el aluminio son materiales de alta reflectividad y alta conductividad térmica. Utilizamos boquillas y gases de protección específicos y configuramos los parámetros de corte correspondientes, lo que nos permite cortar de forma estable láminas de aluminio y cobre de 0.5–6.0 mm.
Si necesita que evaluemos los planos de su corte, envíenos con gusto los archivos STEP o DXF. Le ofreceremos una cotización y recomendaciones de proceso dentro de las 24 horas.






















